
¿Recuerdas el cuento de los espejos? Cada uno ve el mundo según lo que él es. Y de ese modo, cuando yo hablo de amistad, hablo desde mi manera de entenderla. Y, cuando me hablas de amistad, entiendo lo que tú me dices según lo que yo misma creo que es. Y viceversa. Cuando tú me hablas de ella, lo haces según lo que tú comprendes. Y, cuando yo te respondo desde mi vivencia, tú lo traduces a la tuya y lo entiendes según tu modo.
Es lógico que sea así. Se trata sólo de una ilusión de entendimiento. Por eso nos frustra, me frustra, el momento de constatar que no entendemos lo mismo del mismo modo. Para que las personas se comprendan certeramente a la hora de comunicarse hacen falta años de conocer y aprender cómo es uno mismo y el otro. Y, aún así, no sé si llega la perfección.
Con la soledad sucede lo mismo. Y con cualquier tema. Por eso me pregunto muchas veces si tiene sentido hablar. Cada día me gustan menos las palabras. Enmarañan. Enturbian. Falsean. Producen irreales sensaciones de cercanía. No expresan lo que tenemos dentro.
En fin, sin embargo las necesitamos. Las necesitamos pero no me gustan. Sería preferible la telepatía. La pena es que casi ninguno tenemos esa capacidad...
©Paloma
2 briznas para mi nido:
:)))))
"Les paroles sont une source de confussion"
(Le petit Prince)
Bienvenidaaaaaaaaa !!
Ay, la que vamos a liar.... jajajaja
Sietesoles / Xocas
Gracias, wapo!!!

Uff, no sé cómo responder y que sepas que lo hago... snifff
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